Entre sicofantes y justicieros te veas.

 Entre sicofantes y justicieros te veas

Hipólito y Fedra, Pierre-Narcisse Guérin en 1802

Por Búho Saturno

La negatividad de la justicia


La funa como la entendemos los anarcos es el acto público de denuncia generalmente contra una persona que ostenta cierto poder dentro de la sociedad, del colectivo, etcétera. La conocimos a partir de fanzines y noticias de compañeros de Argentina, Uruguay y Chile. No sabíamos en lo que iba a generar hoy en día, y como se iba a recuperar por parte de otros sectores que consideramos que son “poderosos” además del mal uso del arma por parte de los no poderosos. Según el diccionario proviene de una palabra de origen mapuche que significa “podrido” y eso en primera instancia explica cómo lo conocimos; en el contexto de los cacerolazos del 2001 y los subsecuentes. O también conocido como "escrache", palabra que también viene de esos lados y que según procede del lunfardo argentino y significa “romper” o “escupir”. Y leíamos, como al no poder enfrentarse a los poderosos con la fuerza, iban a sus domicilios particulares con pancartas, haciendo ruido (los propios cacerolazos), arrojando caca, pintadas como “aquí vive un asesino”, haciendo feo como dicen coloquialmente por acá. Con el fin de repudiar, visibilizar, insultar, y desacreditar o cancelar a la persona o instituciones.  Algo así como lo que vivió el artista israelíe Amir Fatall en México hace un par de semanas en el que la banda, pues acudió a una galería culera y pedante de la Condesa (donde más ¿verdad?) a confrontarlo en la vivienda en la que se alojaba a hacer unas pintadas ya que al preguntarle sobre Palestina y su identidad sionista evadió el tema. https://goo.su/W8sFpw  
Recuerdo que yo decía -¡aguevo! Super efectivo, fácil y directo. De hecho, es una de las primeras manifestaciones de acción directa no violenta que se conformaban de este lado como algo novedoso, joven y propio para Latinoamérica. Cabe señalar el hecho de que un cacerolazo, por ejemplo, además de ser una acción directa superfácil es también una forma de bloque negro super básico y no violento, ya que se rompe el orden de una marcha o manifestación, hace ruido y da visibilidad, es simbólico y es llevada a cabo por cualquier persona que quiera, sin andar obedeciendo al encargado del contingente y esas mamadas…

Y bueno ¿Qué es lo que hacen los que se precien punks, anarcos, y gente que se burla del poder en canciones, ropa, actitudes y forma de vivir? Pues funar, desacreditar y escrachar, hacer feo, reírnos en sus jetas, cancelarlo, que no esté quieto el hijo de puta.   ¡Y lo seguiremos haciendo! ¡Carajo! Es parte esencial de la contracultura; si el poder, el mainstream, el zeitgeist o el estado de las cosas veneran ciertos valores, gentes e instituciones corrompidas, injustas y deleznables pues nosotros estamos para revertir, transvalorar ese pensamiento y ese sentido común. Por eso la contracultura es una forma de vida. Eso es la esencia del punk.

¿Y porque es que digo que fue recuperado por los sectores menos vulnerables y lo convirtieron en un lloriqueo, en un instrumento de difamación de lo más burdo, y mee too’s de privilegiados de Hollywood?   Mi tesis es que se convirtió en ese remedo de justicia social debido a la naturaleza humana y su subsecuente elemento de responsabilidad individual y colectiva.  Ya que involucra un elemento muy profundo y constitutivo de los humanos:  LA VENGANZA. Ese fuerte sentimiento que junto al amor nos mueven, desde que el mundo es mundo, para bien y para mal. Por eso insisto que el tema de la Responsabilidad /Libertad deban estar en nuestras conversaciones diarias. Queremos ser libres y echamos mano de varias formas para liberarnos, desde las mas escapistas como la meditación, la religión, hasta las más inmediatas como la violencia, e incluso las más dirigidas, organizadas y perdurables en el tiempo, como lo sería una revolución planeada, las huelgas, el anarcosindicalismo. Y todas son válidas.   Ejercemos nuestra libertad, nuestro libre albedrío, persiguiendo el sol de la anarquía, su gran luz. Pero los humanos tenemos sombras y muy oscuras. Y mencionemos que el paso de la luz a la oscuridad hay grises y matices, podemos ser seres de luz y seres de la oscuridad, incluso al mismo tiempo. Eso a veces se nos olvida y tendemos a hacer la justicia “a fuerzas” y como dice la máxima “El camino al inferno esta adosado de buenas intenciones” y se cometen injusticias en nombre de un bien…como funar a alguien sin responsabilidad.   Y ahí está la responsabilidad, el discernimiento que debemos hacer con nuestras intenciones y acciones. El asesino es totalmente libre de matar a esa persona que la ofendió de algún modo (aquí se puede observar que el perpetrador puede interpretar algo como una ofensa y magnificarla) lo que viene son las consecuencias. ¿Está bien matar a una persona? De entrada, la respuesta es contundente, nadie tiene el derecho sobre tu vida, pero… ¿Si alguien provoco sufrimiento a otra u otras, o a bastantes personas?  La cosa cambia, y aún así nos la pensamos. Y para este momento no estoy haciendo defensa a los violadores, asesinos de guerra y dictadores feroces. Para nada. Mi intención es que el provocar sufrimiento a alguien que ha provocado sufrimiento no es cualquier cosa, no es gratuito, no es un día soleado por la mañana. Incluso hacer justicia implica violencia y dolor. Dolor al familiar del asesino, unos dicen que te igualas al asesino. Son temas que no están resueltos, son temas que vienen del hecho de que somos humanos. Son temas negativos en sí. El justiciero no es un ser de luz, es un ser humano con todos las cualidades y defectos que arrastramos como especie. Por eso no promovemos santidad, sino coherencia, y la coherencia viene de ejercer la crítica y el discernimiento. He aquí unas palabras que nos dan luz sobre la negatividad de la justicia y mi defensa a la venganza con discernimiento. Ya lo he dicho en otros lados: La venganza es el corazón de la justicia.

La venganza no es una opción, es una solución… No sana, no redime, no eleva.  Pero ordena. Devuelve simetría a un mundo donde el daño suele quedar impune. Cuando todo discurso moral falla, cuando el perdón se vuelve más una exigencia hipócrita hecha por quien nunca perdió nada, la venganza aparece como una forma primitiva de equilibrio: Alguien hizo caer algo, alguien lo levanta a la fuerza. No nace del odio puro, sino de la impotencia acumulada de ver cómo el mal sigue caminando tranquilo mientas a la víctima se le pide madurez, silencio y tiempo. La venganza no promete paz eterna, promete algo más honesto: Que el dolor no sea unilateral. Por eso nos incomoda tanto. Porque desnuda la fragilidad de la justicia de dios, de la moral. Nos recuerda que muchas reglas existen para contener a los heridos, no para frenar a los culpables.  Y aunque no sea virtuosa, ni santa, ni correcta… a veces es la única respuesta que el mundo dejó disponible cuando todas las otras llegaron tarde.
 
Así el escrache es una forma de venganza, es una forma de justicia directa al visibilizar de facto al dominador y así poder acceder a una forma más permanente de justicia. Es acción directa porque al no esperar la sentencia del sistema judicial toma uno con sus medios la cosa en sí. Y claro, la mala noticia es que esta acción tanto como la justicia que está reconocida, promovida y ejercida por humanos es por mucho muy lejano perfecta. 

El martirio de San Hipólito de Dirk Bouts


La recuperación de la acción directa por parte de los privilegiados

Ya hemos dicho que la verdadera libertad viene con responsabilidad. Y pues dice nuestro querido filosofo bizco “El hombre está condenado a ser libre” Ya que tenemos conciencia. Solo los locos, los dementes carecen de esa conciencia. Y si no tienes conciencia no eres responsable de tus actos. No hay libertad llana, el asesino y violador uso su libertad para dañar gente y lo hace más o menos consiente, incluso puede arrepentirse (por eso se dice que el sicario que es capaz de torturar salvajemente a otra persona es un desalmado. Carece de alma-conciencia. Como un animal. Los animales no poseen en su gran mayoría, y hasta donde se sabe, esa conciencia de un acto libre, por lo menos no como los humanos. El día que lo consigan se volverán contra nosotros (Aquí un insight: la conciencia tiene que ver bastante con la libertad). ¡Chingo a mi madre si no!    

Y en el caso de las funas, vemos que degenera en señalamientos a conveniencia, como arma política, y venganza pura. Y con las funas digitales, todos sabemos que se amplifica exponencialmente cualquier dicho. Cabe aclarar un punto, las funas digitales son anónimas porque el funado es proclive a la venganza y la victima lo percibe bastante fuerte. Ese es el caso positivo del anonimato, pero exhibe altos riesgos de ser usado de mala manera (humanos, muy humanos) y ahí la puerka torció el rabo. El caso mas reciente de abuso, mal uso y que nos deja perplejos es el Mee Too o “yo también” que es una especie de movimiento-campaña-hashtag que surgió en Hollywood hace diez años aproximadamente y que tiene como objetivo hacer públicos abusos de parte de productores hacia varias actrices, abusos amparados a un poder económico que generalmente ostentaban los perpetradores. Vamos; una funa hecha y derecha, que tuvo consecuencias en corto ya que metieron a la cárcel a un asqueroso productor de cine, un tal Harvey Weinstein. Y la funa acabó teniendo un impacto bárbaro.  Comenzaron a salir otros hashtags como “yo te creo”, “que el miedo cambie de bando” que van ese tenor, los tendederos donde se exponen a abusadores y claro las páginas de funas. Todo muy bien con esas pobres actrices internacionales que sufrieron un abuso de un poderoso a cambió de un papel en una superproducción millonaria. Pero lamentablemente ese brío no se tradujo a las demás mujeres y/o al feminismo que ya tenía un avance bastante grande en el ámbito. Por lo menos para mí se sentía ajeno. No me veía rubricando a estrellas de Hollywood, a Mónica Lewinsky, o a Lady Gaga. Con esta nueva ola feminista, todos se subieron al barco del feminismo y nadie cuestionaba. Era y es ridículo escuchar a mujeres periodistas, empresarias y políticas alegando a favor la pinta de paredes o el “quemen todo”, lo cual fue bastante fastidioso, dado que en otras circunstancias a esos que pintan, destruyen y queman los califican como vándalos, los muelen a golpes o se pudren en la cárcel. Pero que con el correr del tiempo —que ya sabemos que pone todo en su lugar— las posturas no es que se fueran relajando sino que acertadamente la banda también se fue pensando y cuestionándose, y varia banda comenzó a distanciarse del llamado feminismo blanco —Feminismo Monlaferte que es como le llamamos nosotros— que es al que se adhieren las artistas, las funcionarias del estado, como ciertas diputaduchas de partidos de izquierda, pero también de derecha, que mas bien son nuestros antípodas.

Es como una revolución mini y decorada con alfombras rojas. Un simulacro.  

Se trasladó el sentido original de la funa a asesinos y dictadores que desaparecían y empobrecían a la gente, funas por las que la gente por lo menos se implicaba o involucraba políticamente con la realidad, con su propio estatus quo para cambiar de alguna forma su realidad, a funas de artistas que (desafortunadamente) habían sido coaccionadas u obligadas (por decir lo mucho) a acceder a los avances sexuales de unos perros con mucho dinero, para conseguir un papel y hasta ahí. Fin de su lucha. No voy a declarar que fue menos importante ese tipo de acoso a lo que se sufre día a día en otras partes del mundo, pero pues pensemos. 

En México tuvo gran influencia también con actrices y personalidades de la moda y la “cultura”. Hasta los punks se unieron y surgieron plataformas que imitaban la funa “Yo también”, pero… Pues degeneró. Nosotros mismos criticamos la existencia de una página que se llamaba “mee too punk” o “punks machistas” o “anarcomachos” que, si bien exhibió a gentuza de siempre, recurrió a abusos, chismes y vendettas muuuuyyyyy personales.   

Los punks y los anarcos no deberíamos copiar lo que piensan las élites de Hollywood, debemos pensarnos. Y en este caso, los medios y el estado nos están pensando e interpretando. Y no necesitamos ser unos genios para advertir cómo el feminismo es la quintaesencia del Estado hoy por hoy. 

No debemos permitir que la funa como herramienta de acción directa se convierta en vertedero y tendedero —alusión más que precisa— de nuestras más íntimas pasiones personales y estemos prestando oídos a comidillas tipo “el me vio feo” “es un grosero”, “no se junten con juanita porque tiene piojos”

Esto por decir lo menos, porque las mentiras y funas sin responsabilidad alcanzan a temas políticos que nos interesan. Aquí entran los y las sicofantes que vuelven desde la antigua Grecia como calumniadores/as o cómo vengativos (véase el mito de Fedra e Hipólito en cualquiera de sus versiones). El diccionario dice que el sicofante es el calumniador, el que saca ventaja de la delación, la acusación y la calumnia —palabra última que nos interesa— es el calumniador profesional. Personajes odiosos, ahora y siempre porque sacan ventaja calumniando y delatando, en este caso acusando como abusadores sexuales u otros incómodos para ellos, provocando el castigo “injusto” entiéndase para el acusado y muchas ventajas para el sicofante. Mencionaré tres que particularmente se me hacen asquerosos.

Primero, el caso de Julián Assange que como todos sabemos es un activista fundador de Wikileaks y que nos regaló al mundo miles de datos que ya sabíamos, pero que los puso allí, para confirmarse con total claridad las fechorías de varios funcionarios en la guerra de Irak. https://goo.su/kTfE  A veces dice que es anarco y otras no, pero sin duda es un personaje muy incómodo para los gringos.  ¿Qué estratagema quisieron utilizar para su captura? Exactamente: agresión sexual. Que sabemos no existió y permitió hacerle una orden de captura, y bueno ya todos sabemos que pasó. Sicofantes a la vista.

Segundo, una saxofonista (A la postre se sabría bien el origen de esta “música”. Para los que tienen oídos, claro está) es violentada, —de hecho, si— por un asqueroso junior político priísta de Huajuapan de León en Oaxaca.   El hecho es que el imbécil le arrojó acido y le desfiguró el rostro. Rápidamente se volvió un ejemplo de mujer fuerte por su denuncia, y hasta impulsó una ley conocida por su propio nombre “Ley Malena” y todo muy bien hasta aquí. Pero pues la comenzamos a ver como diputada, saxofonista con artistas como Maldita Vecindad, con Alejandro Sanz, formando parte de Poder Prieto una inicitativa de unos actores “prietos” jaaa y siendo baluarte del "feminismo empoderador" en México.  Pero pues te pones a pensar e investigar, además que la realidad nos lo manifiesta, y descubres que su familia es aviadora del gobierno, que son asesinos y gentuza. Su agresor es un junior priista que conoció cuando ella trabajaba en el pri —se detalla esto porque revela que es una trepadora política que poco le importa la justicia— que ella misma es agresora contra otras mujeres, que ahora funa a un actor porque no le hizo caso. ¡Hasta una de sus víctimas pidió que se le aplicara su propia ley! Jaaa. ¡Hijoles! Unas fichitas. Una sicofanta por mucho.

Tercero, el caso de Miguel Peralta Betanzos, compa antropólogo y anarco mazateco de Eloxochitlán de Flores Magón, que ha sido perseguido por más de una década por las acusaciones que Elisa Zepeda realizó en su contra.https://goo.su/pTb9 Esta mujer ahora es diputada, adalid y mantenedora del feminismo institucional en el estado de Oaxaca. El caso es muy largo, pero en resumen esa mujer acusó a Miguel de tentativa de feminicidio, haciendo mierda la vida del compa ya que pesaba una sentencia de 50 años de prisión. Afortunadamente los jueces reconocieron que Elisa Zepeda mintió para sus fineshttps://goo.su/W3mFaP Y aprovechó esa plataforma para erigirse como defensora de las mujeres. Reiteramos, Zepeda hoy día es diputada del partido en el poder Morena. Puaggggggggghtttttt. Toda una sicofanta. ¡Chinga tu madre y padre Elisa Zepeda!


Sicofantes en nuestros espacios ¿Puedes creerlo?

Y tristemente desde nuestros espacios.  En la contracultura punk y el anarquismo también hay perpetradores de violencia que no se han sacado esas mierdas a pesar de formar parte de movimientos alternativos y contra culturales. Ex presos políticos que hacen uso de su nueva fama y nuevo capital social y hasta de su pose de rockstars de los movimientos sociales, que agreden a mujeres, a sus parejas y que usan justificaciones pedorras como que: "es que sufrí en la cárcel mucho". Con una referencia cristiana de "me sacrifiqué por ustedes" ahora deben servirme y perdonarme. 

Yo si quiero funar, señalar y burlarme del poderoso, como debe de ser el punk

También han tomado fuerza muchísimas denuncias contra gente de la contracultura punk, no por acusaciones o señalamientos piteros, sino por comportamientos sistemáticos como calavera ignorant, lord fer, varios golpeadores, etcétera o, ¡ad nauseam! (Jaaa. Núnca mejor dicho) Acusaciones por agredir a sus parejas, no hacerse responsables de sus vástagos, que si bien son de índole personal da cuenta de qué clase de seres son. Como dicen por ahí, son unos turistas y están en el movimiento por azares del destino.  Puagggthhhh!!!! 
   
Así que, en resumen, pienso que la gente debe usar la funa con responsabilidad, esa responsabilidad que viene junto al uso de nuestra libertad. Que no nos piense Hollywood, ni Open Society Foundations de Soros, ni las celebridades, que lo que menos les importa es la justicia social, mucho menos la anarquía, el fin del capitalismo y la explotación del hombre por el hombre.

Salud. 

Abril del 2026

Comentarios

  1. siempre es un placer leerles!, muy buen articulo y mejor aun el regreso del blog!

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